domingo, 26 de agosto de 2012
Bisexual
domingo, 20 de mayo de 2012
Durmiente
- True Story. Si por casualidad alguien lo conoce, que le hable de mi y que me mande un mensaje al mail que hay en Información jajaa Se fue dirección Manresa, para más datos...
domingo, 4 de septiembre de 2011
30 Seconds To Mars - Hurricane (2010)
domingo, 20 de marzo de 2011
Seda

jueves, 3 de febrero de 2011
Teléfono

Suena el móvil. Son las diez de la mañana y me revuelvo entre las sábanas. La noche ha sido larga, participé en un concurso y gané, me fui de celebración con mis amigos y llegué muy tarde a casa. Pero como estoy de vacaciones, no tengo ninguna prisa por levantarme.
-Mmmmmm??? -contesto, con los ojos cerrados todavía.
-¡Buenos días, guapetona! ¿Te he despertado? Jodeeer, lo siento. Sólo quería saber cómo te fue anoche...
La verdad es que no me importa que me haya despertado, su voz ronca y sexy al teléfono despierta mucho más en mi cuerpo que un buen café, siento un hormigueo que sube y baja por mi vientre y se localiza, caliente, entre mis piernas. Un calor que no podrá saciarse con su compañía, pues nos separan más de 500 kilómetros. Siento añoranza de su boca, de su cuerpo sobre el mio, del tacto de sus manos. Sólo su voz me reconforta, trayéndome dulces recuerdos de los pocos días que hemos pasado juntos.
-Bien, bien... Gané la primera ronda y salimos a celebrarlo....
-Bueno, si un caso te llamo luego y hablamos, descansa un rato más...
-¡No, no! No te vayas todavía.... Me encanta escucharte.... Sabes que tu voz me pone mucho.... Dime más cosas....
Me lo imagino sentado en su coche, parado para desayunar en la cafetería de alguna gasolinera solitaria de alguna autopista de Madrid, apartado del tumulto en algún parking, lejos de la vista de la gente, aprovechando ese descanso en el trabajo para llamarme. Trajeado, con su corbata, bien peinadito, con las gafas de sol todavía puestas y una media sonrisa traviesa en la que asoma ese diente un poco roto, imaginándome él a mi: la melena pelirroja desparramada sobre la almohada, con los ojos soñolientos, oscurecidos por los restos de maquillaje que no me quité la noche anterior, mi piel tan blanca en contraste con las sábanas azul oscuro, curvilínea y cálida bajo el edredón.
- ¿Que llevas puesto? - me interroga. Su voz se ha hecho todavía más ronca, recordando este cuerpo mio que ha sido tantas veces suyo.
- Nada. Estoy desnuda, siempre duermo desnuda. Y me estoy poniendo muy cachonda... Me estoy acariciando, imaginando que eres tú, que estas aquí a mi lado... Sólo mirándome y acariciándome y hablándome al oído...
- ¿Sí? Uffff.... -casi puedo sentir cómo la saliva se acumula en su boca, como su corazón comienza a latir más rápido- ¿estas mojada?
- Estoy empapada, cielo. Ahora mismo tus dedos entrarían suavemente dentro de mi, llenándose de mi esencia, de mi olor, de mi sabor....
- Lo que daría por poder meter mi lengua en tu coño ahora mismo, mi niña...
Le imagino soltándose un poco la corbata, para poder respirar mejor, mirando nervioso a su alrededor, como si alguien más pudiera escuchar lo que estamos diciendo. Yo también recuerdo su olor, su sabor, el tamaño de su miembro entre mis manos, rozando mis labios, esos ojos oscuros que buscan los mios, esa cara de malo cuando se lo pasa bien...
Mis dedos han empezado a jugar ahí abajo, haciéndome sentir que son los suyos, o quizás su lengua experta sobre mi sexo. Respiro más fuerte, se me escapa un gemido.
-¿Que haces?
- Estoy sintiendo tu lengua entre mis piernas, recorriéndome despacito, jugando a rozar mis ingles. Me muevo buscando su contacto y tu me evitas, me haces sufrir, suplicar, quiero sentirla en mi clítoris, llenándome de tu saliva...
Yo también se seducirle con mi voz: le hablo lentamente, que le de tiempo a ponerse en situación, casi susurrante, que tenga que esforzarse un poco para escucharme, voz caliente de hembra en celo.
Oigo ruiditos imperceptibles en el teléfono, un rozar de tela. Imagino que el pantalón ya le aprieta y que se ha deslizado en el asiento del coche, ocultándose un poco más, dejando espacio para bajarse la cremallera de la bragueta y así poder introducir su mano y acariciarse al mismo tiempo que yo, primero suavemente, sólo por encima, luego agarrándola con toda la mano, meneándosela ritmicamente.
-¡Que bien lo haces! ¡Me encantaaaaa! Pero méteme un dedo...¡o dos! ¡Hazlo, por favor! ¡Necesito que me folles! ¡No me hagas esperar más! ¡Te deseo tanto!- le pido, con voz lastimera. Mi coño ciertamente se abre, pidiendo su sexo, sus caricias, ese cuerpo que no voy a tener.
- Mmmm.... ¡Que cerda! ¡Sí! Te meto los dedos, muy adentro, me encanta verte así, tan caliente, mojada y abierta de piernas, mirando cómo te masturbas para mi, mientras te meto la polla en la boca para que me la chupes tan bien como tú sabes, agarrándote del pelo para ver esa cara de guarra que pones.... ¡Así, chúpamela!
-Oh! ¡Cómo me gusta que me hables así, cabrón!¡Sigue!¡Dame más!
Estoy gimiendo, loca de placer, los ojos cerrados completamente, apretados, mirando hacia adentro, hacia mi mente, a la doble escena de saberme poseída por él en esta fantasía compartida y de imaginarle en tiempo real, haciéndose una paja mientras me habla, en su coche, a pleno día, en un lugar público. El teléfono casi se me pierde, resbala por mi almohada mientras me toco a dos manos, pero no quiero dejar de oír su voz, de sentirlo en la distancia y me apresuro por volver a colocarlo sobre mi oreja.
- Cállate, perra -me está diciendo- No quiero oírte, solo quiero ver cómo te corres para mi, quiero sentirlo en mis dedos, aprisionados con tu orgasmo, porque cuando te corras te la voy a meter enterita y te voy a follar como te mereces, puta.... ¡Córrete! ¡Córrete ya!
Es como un interruptor en mi cabeza, todas sus palabras me disparan hacia una dimensión desconocida, mi cuerpo vibra y se retuerce, mi mente gira sin control, envuelta en una nube naranja y roja y me quedo sin aire. Una "pequeña muerte" que a la vez me da la vida y me deja palpitante.
- Ooooohhh! Síiiiiii!
-¿Sí? Pues ponte a cuatro patas, que te la voy a clavar hasta que no puedas más... Buffff! ¡Cómo me la has puesto, mi niña! ¡Te voy a destrozar cuando te pille!
Sigo tocándome, suavemente, disfrutando de las sensaciones, prestando atención a sus lejanos jadeos que me excitan todavía más, escuchando cómo se relaja cuando termina, sin estridencias, rezando por que lleve pañuelos de papel en el coche...
- Estoooo.... Voy a tener que dejarte, cariño, jejee Ufff.... ¡Te vuelvo a llamar más tarde, guapísima! Eres un cielo.... ¿Te he dicho ya que me encantas? Un beso, nena, descansa.... ¡Te quiero!
Su voz vuelve a sonar divertida y sexy. Creo que no llevaba pañuelos, después de todo.
Apago el móvil y me quedo, relajada y calentita bajo las sábanas, soñando con él, con que llegue la hora en que mi teléfono vuelva a sonar y escuche de nuevo esa voz tan peculiar y provocadora que me vuelve loca.
Para Ginés. Nada de lo que te pueda decir podrá explicar por completo todo lo que me haces sentir.... Gracias por unos días maravillosos. Te quiero!
domingo, 7 de noviembre de 2010
Christina Aguilera - Not myself tonight
domingo, 12 de septiembre de 2010
Janesko


Es bastante evidente que usó a Angelina de modelo, ¿no?
Jennifer Janesko. La busco en Internet y enseguida doy con su pagina. Tiene algunos dibujos realmente extraordinarios, otros de menor calidad, pero dignos de verse. Aquí algunos ejemplos:

"Lounge"
"Birthday suite"
"Inferno"

Si quereis visitarla y juzgar su extensa obra pictórica por vosotros mismos, al igual que sus diseños de joyas, aquí os dejo el enlace:
domingo, 29 de agosto de 2010
Madonna - Justify My Love
Finales de 1990. Madonna publica su primer Grandes éxitos oficial, en el que se incluyen dos temas nuevos, "Rescue me" y "Justify my love", una canción escrita mano a mano junto a Lenny Kravitz e Ingrid Chávez, amiga de Prince, y a la que acompañó un video dirigido por Jean-Baptiste Mondino, levantando una gran polémica y siendo vetado en la MTv por su contenido erótico.
Tanto el video como la canción nos hablan de fantasías por explorar, y de lo especial que es cuando se encuentra a la persona adecuada con la que compartirlas...
domingo, 15 de agosto de 2010
Sueño

Las farolas de la calle, a través de la persiana medio bajada, dibujan rayas de tenue luz amarilla sobre tu piel lampiña, que recuerdo tan suave. Me encanta tu forma recortada por las sombras, tus brazos musculados, esas piernas tan largas, los rizos de tu pelo negro alborotado, esa mirada tan intensa que me hace desearte, un deseo poderoso que acelera mi respiración y hace palpitar mi sexo, pero aunque susurro tu nombre y te lo pido, no vienes a mí.
Descubro que no puedo moverme: mi cuerpo forma una y griega invertida sobre las sábanas: mis muñecas atadas juntas al cabecero, mis piernas abiertas de par en par, sujetas al cable que tengo para tal menester bajo mi colchón mediante tobilleras de velcro. Abierta, desnuda y expuesta, como una ofrenda para ti. Y no hay cosa que más quiera que ser tuya otra vez.
Es cuando ella cruza la puerta de mi habitación, ataviada con un sexy conjunto negro y el pelo recogido sobriamente en una cola de caballo en su nuca, cuando sé sin duda que es un sueño, pues soy yo misma aunque diferente, su cara es la mía, pero su actitud es segura y sensual y su cuerpo muy hermoso. Me gusta, me excita. Quiero que se acerque a mí, estoy segura de que ella sabe mejor que nadie las cosas que me ponen cachonda. Me acaricia lentamente, bajando por mi anatomía, su objetivo está muy claro, me habla con voz suave pero sus palabras son duras, groseras, justo las cosas que quiero oír, sus dedos juguetones alcanzan mi clítoris y no puedo evitar gemir y humedecerme aún más. Me pregunta si quiero que me folles y yo suplico una vez más.
A un gesto suyo te lanzas como un animal sobre mi, penetrándome violentamente, moviéndote como sólo tú sabes hacerlo, tus grandes manos en mis nalgas, abriéndome aún más, tirando de mí hacia arriba, para hundírmela hasta los huevos, yo arqueo la espalda, en un desesperado intento de aliviar la tensión en mis piernas prisioneras. Me vuelve loca verte así, tan primario, tan brutal. Y yo me siento tan pequeña e indefensa, siento que te pertenezco tanto que estoy a punto de llorar. Mi boca busca la tuya, nuestra saliva se mezcla. Eres dulce en tu rudeza. Tus ojos verdes son mágicos, me hipnotizan.
La mano derecha de ella sigue entre nuestros cuerpos, buscando darme más placer, a la vez que con la izquierda tira de mi pelo para hacerme girar la cabeza mientras me insulta de nuevo, mostrándote mi cuello, que tú te lanzas a morder. Sabes que eso me pierde. Lo sabes pero lo haces igualmente, estoy temblando bajo tu poder.
Siento los músculos de mi coño contraerse en espasmos de un orgasmo sublime, mientras te quedas quieto muy dentro de mí, disfrutando de la expresión de éxtasis en mi cara y ella no para de masturbarme, haciendo que me parezca infinito.
Apartas su mano y metes profundamente tus dedos, sabiendo bien lo que haces, empujando hacia arriba, y en pocos minutos vuelvo a correrme, deshaciéndome en un fluido transparente y salado que empapa tu mano y mis sábanas. Apenas unos segundos de descanso y repites los mismos movimientos y de nuevo grito con un orgasmo especial, amor líquido que se derrama en tu boca, tu lengua acaricia y recoge cada gota que moja mi piel vibrante, la sensación es maravillosa, cuánto he echado de menos esta lengua tuya que tan bien me conoce. Nadie me come el coño como tú.
Y me besas con ese sabor agridulce de mi sexo en tus labios, apasionadamente, beso que me despierta como a las princesas de los cuentos.
domingo, 26 de octubre de 2008
Rodaje
Exterior Calafell, Día.
Es una atípica mañana de Octubre, muy soleada y calurosa. VICKY, una mujer de treinta y tantos, de pelo rojizo y ojos expresivos espera algo nerviosa, sentada en un banco frente a la estación del tren, con un vestido corto verde hierba, medias negras y botines. Lleva una mochila grande. Un chico musculoso, rubio y alto, ataviado con jersey verde oscuro y pantalones anchos del mismo color se acerca a ella. Es GIOVANNI.
GIOVANNI: ¿Eres la chica? (Su acento delata que es extranjero)
VICKY (con una sonrisa): Supongo que sí.
GIOVANNI: Anne y Markus nos esperan al otro lado de la calle...
Ella se levanta y le acompaña. Cruzan por un paso subterráneo juntos.
VICKY: Parece que nos hayamos puesto de acuerdo para vestir del mismo color...
GIOVANNI asiente con una amplia sonrisa que muestra sus dientes ligeramente separados, lo que le da un aspecto muy simpático. Tiene unos bíceps enormes y un pecho impresionante. Parece bastante joven y un poco tímido, algo curioso para un actor porno.
Ya en el otro lado, ven venir a ANNE y MARKUS, los realizadores del proyecto. Ella es una pelirroja natural, pecosa y pequeñita, muy alegre y pizpireta y él un tipo fornido, de cabello castaño que lleva peinado hacia atrás. Trae una maleta grande. Los dos llevan gafas de sol. La juerga de la noche anterior se nota en su aspecto algo cansado.
ANNE: ¡Qué puntuales!¡Que bien! Cuanto antes empecemos, antes estaremos libres...
Los cuatro se dirigen al apartamento de la playa paseando y conversando. Hacen un par de paradas: ANNE entra en un bazar para conseguir un delantal de plástico, que tiene dibujos de conejitos y luego en un súper para comprar unos bombones y algunos vegetales. Saludan a diferentes vecinos del pueblo, todos saben quienes son y a lo que se dedican y no parece importarles. Por el camino, ANNE le va explicando a VICKY en que consistirá la escena que van a grabar, dándole indicaciones.
Escena 2
Interior Apartamento, Día
Nos encontramos en la cocina del apartamento de la playa. La decoración es sencilla, casi todo es blanco y azul. VICKY se ha cambiado, lleva un conjunto de lencería rojo y negro, medias y zapatos de tacón muy altos y el delantal de conejitos. Ha resaltado su maquillaje. Mientras la cámara la enfoca, habla con ella y lava un pepino y un par de pimientos verdes, explicando que ha invitado a comer a su chico y que la higiene de los alimentos es muy importante. Sus manos se vuelven libidinosas sobre la forma del pepino, recorriéndolo arriba y abajo con suavidad bajo el chorro de agua fría.
VICKY (a la cámara, con una sonrisa pícara): Me está entrando hambre...
MARKUS la graba saliendo del encuadre y luego, retoma la secuencia con ella sentada en un sillón de mimbre blanco.
Deja los pimientos y el pepino sobre una mesita de cristal y se quita el delantal, enseñando bien la lencería sexy. Mientras VICKY se acaricia con los pimientos, muy sensualmente, tiene un atisbo del fondo de la habitación. ANNE espera entre toma y toma para hacerle fotos y GIOVANNI la observa con curiosidad. Se concentra en él, en seducirle con su actuación, en excitarle. Estimula sus pezones con la punta de los pimientos mojados. Luego cambia de vegetal, se acaricia con el pepino, lo frota entre sus pechos, lo lame, intenta introducírselo, apartando levemente sus braguitas de encaje, pero aún no está preparada, por lo que sigue jugando a masturbarse con él, frotándose el clítoris con su forma rugosa.
VICKY (mirando su reloj): Oh! ¡Vaya! ¡Que tarde se me ha hecho! Voy a cambiarme antes de que llegue mi chico...
Escena 3
Interior Apartamento, Día
VICKY está sentada en un sofá azul oscuro. Lleva un corsé negro que resalta su piel tan blanca, marcando su cintura estrecha y sus grandes pechos. También una gargantilla de cuentas negras. Se está masturbando con un consolador de color violeta. Se oye un portazo a lo lejos.
VICKY (mirando hacia fuera del encuadre): ¡Hola cielo! (dándose cuenta de lo que tiene en la mano, esconde su consolador bajo los cojines del sofá) ¡Estoy aquí!
GIOVANNI entra en escena. Lleva una camiseta de tirantes verde que muestra su fuerte anatomía y los mismos pantalones anchos. Se dan un beso. Comienza a acariciarla provocativamente, ella responde palpando el impresionante bulto de su verga bien dura, él comienza a empujarla para que se tumbe en el sofá y, en un descuido voluntario, ella deja a la vista el consolador.
GIOVANNI: ¿Qué es esto, cariño? ¿Qué has estado haciendo?
VICKY: He estado jugando un rato sola... ¡Tenía muchas ganas de que llegaras! Me apetecía mucho algo... verde (con un guiño a la cámara, acariciando su camiseta)
GIOVANNI la masturba con el consolador. VICKY se deja llevar, se olvida de que la están grabando, se concentra sólo en disfrutar de la pericia de su experimentado compañero. Se siente excitada, no puede evitar ponerse a gemir. Quiere complacerle, disfrutar ya de su tranca, así que se la saca y empieza a chuparsela con maestría. Se mueven despacio para que la cámara capte bien sus cambios. Él se sienta en el sofá, ya sin pantalones, y MARKUS les da indicaciones de cómo han de hacer para quitarle la camiseta al chico y que quede bien en la película, así que siguen sus instrucciones y ella acaricia sus marcados abdominales, ardiendo en deseos de que la posea ya.
Escena 4
Interior Apartamento, Día
VICKY está de rodillas sobre el sofá. Se desabrocha lentamente el corsé y se lo quita. Se estira y GIOVANNI recorre su piel con un bombón, lamiendo los rastros de chocolate fundido que van quedando marcados, haciéndoselo comer de sus dedos cuando ya está casi completamente derretido. Le quita las bragas. ANNE le sugiere que aprovechen que los pechos de VICKY son grandes para grabar una buena “cubana” y lo hacen así durante unos largos minutos, GIOVANNI empuja su pollón entre sus tetas hasta metersela de nuevo en la boca, ella juega a hacerle cosquillas en la punta con su lengua.
ANNE: ¡Perfecto! Ahora rodaremos la penetración. ¿Dónde están los condones?
VICKY (recordando algo con sorpresa): ¿Sabes? ¡Llevo un condón con sabor a chocolate en mi bolso!
ANNE: ¿En serio? ¡Tráelo, tráelo!¡Puede quedar muy divertido! Tú puedes hacer como que lo has comprado para la ocasión...
VICKY va a buscarlo y GIOVANNI se lo pone. Ahora tiene la gran polla de color marrón y ANNE, MARKUS y VICKY hacen bromas al respecto, que él ríe. VICKY se la chupa un poco más, pero realmente no hace falta, sigue como una piedra. Se pone a cuatro patas en el sofá y él la penetra por primera vez. Ella chilla. Es más grande de lo que esperaba, le duele un poco, pero pronto se acostumbra y comienza a disfrutarlo. Es bueno, muy bueno. GIOVANNI le pega cachetadas en las nalgas, tal como habían acordado. VICKY recuerda que, un rato antes, se encontraron en el pasillo del apartamento, al salir del cuarto de baño compartido.
VICKY: Oye, a mí me encanta el sexo "durillo", así que si te apetece darme palmadas en el culo, o tirarme del pelo, o decirme algo, adelante, no te cortes.
GIOVANNI (asintiendo, sonriente): Sexo duro, sexo duro... Ok, lo recordaré.
ANNE les indica que cambiarán de posición, ahora harán “el cowboy”: él sentado en el sofá, ella sentada sobre él, cara a cara y les recuerda que el movimiento de entrada y salida del pene ha de hacerse lentamente, con todo el recorrido, para que quede bien grabado. VICKY se sienta sobre él, muy abierta y se mueve con naturalidad. Toma la cara de GIOVANNI entre sus manos, le besa y se deja hipnotizar por los preciosos ojos verdes y dorados de su compañero, sintiéndose como si sólo estuvieran ellos dos allí sentados, nadie más mirando, echando un polvo en su apartamento de la playa.
Cinco minutos después, ANNE les avisa de otra postura, “la cowgirl”, él sigue sentado, ella sobre él pero mirando hacia afuera, ligeramente caída hacia un costado, aguantando su peso sobre una mano, para que así también la cámara pueda captar la cara de GIOVANNI, que sujeto a sus caderas, no deja de empujar una y otra vez.
GIOVANNI: ¡Me encantan tus curvas!... ¿Te gusta, cariño?
VICKY: ¡Siiiii!¡Sigue, sigue, no pares...!
MARKUS se planta delante de ella, grabando. VICKY puede contemplar en la pantalla de la videocámara el primer plano de la enorme polla marrón entrando en su coño empapado y eso la pone mucho más cachonda. Entre la postura y el terrible calor que hay en la habitación (han tenido que cerrar la balconera porque se oía el ruido de los niños jugando en la playa), en otros cinco minutos, VICKY y GIOVANNI han de tomarse un respiro para recuperar fuerzas y limpiarse el sudor que resbala por sus cuerpos.
Retoman la grabación con una nueva postura. Lo que empieza como un “misionero” clásico, termina con las piernas de VICKY sobre los fuertes hombros de GIOVANNI, en una penetración muy profunda. Esa es, sin duda, su posición favorita y VICKY se deja llevar, con los ojos cerrados, la cabeza colgando por el borde del sofá, su melena rojiza desparramada hasta el suelo. Siente llegar un orgasmo y se pregunta si debería controlarlo, pero es demasiado bueno para conseguirlo y, al correrse, puede ver la cámara de MARKUS grabando un primer plano de su cara, es muy posible que sin saber lo que está pasando realmente entre sus piernas.
ANNE y MARKUS calculan cuanto más necesitan para cubrir los treinta minutos que más o menos debería durar la escena en la película. Ya tienen grabado casi cuarenta y cinco minutos. Deciden que rodarán una posición más y luego la corrida del chico.
MARKUS: Ahora una de lado... ¡que no es pecado! jajaja
VICKY se siente muy bien, aunque esta posición le resulta incómoda: GIOVANNI ocupa todo el espacio tras ella en el sofá y la empuja con sus movimientos hacia afuera, por lo que ha de mantener el equilibrio con una mano en el suelo y la pierna levantada.
ANNE: Eres muy elástica y expresiva, esto va a quedar muy bien. Bueno, ahora ¡la corrida!
GIOVANNI se quita el preservativo con un chasquido. ANNE pregunta con curiosidad si realmente sabía a chocolate y la respuesta de VICKY le parece tan divertida que la incluyen en el diálogo.
GIOVANNI: Dime, cariño, ¿el condón sabía a chocolate?
VICKY: Sí, a chocolate sin leche (y, mirando a cámara con una sonrisa pícara), la leche la pones tú...
GIOVANNI se masturba con precisión y enseguida llena la boca de VICKY con su abundante semen, que gotea sobre sus pechos y ella comprueba, sorprendida, que es el mejor que ha probado nunca, tiene un sabor exquisito que no la disgusta en absoluto.
Escena 5
Interior Apartamento, Día
VICKY y GIOVANNI se han vuelto a poner la ropa de calle y, tras firmar papeles para ANNE y MARKUS y cobrar sus estipendios, se despiden de ellos hasta una próxima ocasión y salen juntos a la calle para ir a tomar el tren de vuelta a la capital.
Escena 6
Exterior Calafell, Día
VICKY y GIOVANNI caminan en dirección a la estación. VICKY se da cuenta de que él se le acerca mucho y acaba rozando, casi sin querer, el bulto que vuelve a asomar en sus pantalones. De nuevo la tiene durísima.
GIOVANNI: Es que me has puesto muy cachondo
VICKY: ¿Sí?
GIOVANNI: Sí...
Pasean hablando de sus experiencias personales en la vida y, sobre todo, en el sexo, se dan los teléfonos, las direcciones de mail. Mientras esperan a que sea la hora, se meten mano abiertamente, sentados en el banco del andén y deciden que, en cuanto llegue el tren, se encerrarán en los lavabos a echar un polvo sin restricciones.
Escena 7
Interior Lavabo del tren, Día
Dentro del pequeño cubículo, dejan sus mochilas y parte de su ropa donde les es posible y VICKY se la come con deleite mientras permanece en cuclillas. Ahora puede realmente mostrarse como es, seduciéndole con su mirada y con sus palabras, sintiendo que su entrepierna está muy mojada. GIOVANNI disfruta de la mamada, pero lo que quiere realmente es clavársela sin demora, así que la hace levantarse y, tras colocarse otro preservativo, la pone de cara a la pared y se la mete con fuerza. El pasar de las sombras en el exterior, a través de la ventana mate, y el movimiento, les indica que ya están en marcha. Es excitante. VICKY nunca había hecho algo parecido, pero le gusta. Puede ver su cara en el espejo, transformada por el placer, y la de él, que ahora no tiene que controlarse para hacerlo durar y se nota que está disfrutando.
VICKY: ¡Así, cabrón! ¡Dame fuerte! ¡Castígame! Ahhh!! ¡Qué rica! ¡Me encanta!
VICKY se sienta sobre el minúsculo lavamanos metálico, con las piernas muy separadas, un pie apoyado en la pared contraria, GIOVANNI se abraza a su cintura, follándola sin compasión. La maneta de la puerta se mueve, alguien está intentando entrar. VICKY no reprime sus gemidos, es bastante probable que fuera se esté oyendo todo. La excitación del momento, el calentón, hace que se corra muy rápido y, al cabo de un momento, GIOVANNI también lo hace.
Se vuelven a vestir con prisa y, al salir, disimulando, se encuentran con una familia hindú al completo. Un NIÑO y una NIÑA pequeños los observan sin entender lo que pasa, pero el PADRE los fulmina con la mirada. VICKY y GIOVANNI se van hasta el fondo del vagón, riendo.
Escena 8
Interior Vagón, Día
Siguen haciendo manitas en sus asientos, haciendo planes para volver a encontrarse, hasta la parada en la que debe bajar GIOVANNI, que se pone en pie, arreglándose el pantalón, que vuelve a tener un bulto evidente.
GIOVANNI: ¿Se me nota mucho? ¡Me has vuelto a poner como una moto! ¡Eres una pasada de mujer! jajaja Nos volveremos a ver pronto...
Se dicen adiós por la ventanilla y, una vez sola, VICKY se maravilla de la experiencia que acaba de vivir. No termina de creerse todo lo que le ha sucedido esa mañana. Ha sido más divertido de lo que esperaba el participar en el rodaje de una pelicula porno.
domingo, 18 de mayo de 2008
Lobo de caza

Había empezado a seguirla un par de días antes, como sabía dónde trabajaba, se las había ingeniado para descubrir dónde vivía y esa mañana la había esperado vigilando su portal hasta que la vió salir y tirar hacia el centro de la ciudad, de compras.
La habia localizado en Internet hacía un mes, en una página de contactos para adultos, le hizo gracia que fuera de Terrassa como él y miró su perfil, picado por la curiosidad. Las cosas que explicaba le pusieron muy caliente, le gustó su estilo desinhibido y alegre, tentador pero sin vulgaridad, con unos gustos sexuales muy afines a los suyos y le envió un mensaje diciéndole "hola, vecina!" pero no recibió contestación.
Cuando miró sus fotos más atentamente, se dió cuenta de que la cara le era muy familiar, que, de hecho, la conocía. Aquella pelirroja exhuberante era una de las cajeras del super donde él iba a comprar al salir del trabajo. Nunca se habia fijado en ella mas que de pasada, una chiquilla de unos veinticinco años con el cabello recojido en una cola y con uniforme, como tantas otras. Ahora, cuando iba a comprar, nunca pasaba por su caja, así la observaba en la distancia, sus gestos, sus ojos ambarinos, sintiendo como la pasión crecía entre sus piernas con una palpitación sorda. Nunca se habría imaginado que, bajo aquella apariencia inocente, se escondía una pequeña fiera, tan sensual y sexual, que bajo aquel uniforme anodino hubiera un cuerpo tan voluptuoso. Se sentia enfermo de deseo, quería hacerla suya, hacerla temblar bajo su violento empuje, escuchar sus gemidos de placer, sus gritos de dolor... Se pasaba más tiempo del que hacía falta dando vueltas por los pasillos del super, haciendo ver que estudiaba los productos de los estantes, vigilándola a escondidas, hasta que ya parecía sospechoso y con un dolor casi físico tenía que salir y marcharse a casa, a pelársela una y otra vez. No podia dejar de pensar en ella.
Por las noches volvía a mirar sus fotos en el ordenador y se masturbaba imaginándola poseida por tres hombres a la vez, podía ver como la rodeaban en una pequeña habitación de hotel y la manoseaban, quitándole la ropa, acariciando su piel tan blanca y suave, quizás un poco bruscamente, uno de ellos tirando de su largo cabello de cobre para inclinar su cabeza hacia atrás y besarla libidinosamente mientras jugaba con sus pechos turgentes, los otros agachandose delante y tras ella, bien abierta de piernas, para saborear su jugoso coño y su culo con unas lenguas voraces, haciéndola gemir de gusto. Después era ella la que, de rodillas, rendía pleitesia a las tres grandes vergas que le eran ofrecidas, trabajándolas con las manos, lamiendolas y chupandolas sin parar mientras aquellos hombres la insultaban y le daban ordenes sobre lo que debía hacer. Se la imaginaba en la cama con ellos, dos dándole mucha caña a la vez por sus agujeros bien húmedos sin dejar de mamársela al tercero. Se corría enseguida al soñar su dulce cara transformada por el placer.
domingo, 16 de marzo de 2008
Guerra
Me acerca a su boca, un beso largo y apasionado, me toma de la cintura, girando para atraparme bajo el peso de su cuerpo, desata la cinta que cierra mi vestido y acaricia mis pechos.
Grito, de impaciencia, de deseo...
domingo, 9 de marzo de 2008
Policias

Un coche patrulla pasa a mi lado. Asomado a su ventanilla, un chico joven de penetrantes ojos azules me observa durante unos segundos. La mirada que le devuelvo es insinuante, provocadora. Me encantan los hombres de uniforme. Y este es realmente guapo. El coche continua y me pasa de largo.... y un poco más adelante, enciende las luces y se para.
Él sale lentamente y me espera junto a la pared, los brazos en jarras.
- Creo que está usted violando alguna norma, señorita. Ir así vestida es como mínimo escándalo público....
Sonrío de medio lado, levanto una ceja. Estoy dispuesta a seguirle el juego.
- ¿Tú crees? Pues detenme... soy una chica muy mala.
Me empuja contra la pared. Me cachea groseramente. En realidad me está metiendo un magreo que no veas, sobándome por todos los rincones. Me hace separar las piernas y hunde su mano entre ellas, descubriéndome muy húmeda, abierta, sin bragas. Pega su cuerpo al mio mientras levanta mis brazos y me los sujeta sobre la cabeza con una sola mano, apretándome contra la pared. Con la otra, acaricia mi pecho, mi cintura. Su boca se acerca a mi oído. Su voz se vuelve ronca, susurrante. Me estoy poniendo muy caliente.
- Eres una puta. Tengo que detenerte. Te vienes conmigo.
No es una pregunta. No me voy a resistir.
Coloca mis brazos en forma de ele a mi espalda y oigo el sonido de las esposas cerrándose en mis muñecas. Me encanta su tacto frío y duro. Me conduce hasta el coche, firmemente, y me hace entrar en la parte de atrás.
Su compañero me observa por el retrovisor. También es joven, también está deseando jugar conmigo, lo noto en su mirada.
El coche arranca. Me llevan a un callejón oscuro, apartado de las miradas de los posibles transeúntes.
Bajan y entran en la parte trasera, junto a mi, uno a cada lado, dejando las puertas abiertas. Me acarician de una manera hambrienta, sin quitarme ojo. Me levantan las piernas y me las colocan cada una a un lado de los reposacabezas delanteros, quedo bien expuesta, a su disposición.
El de los ojos azules, a mi derecha, comienza a masturbarme. Su compañero, a mi izquierda, juega con su porra en la entrada de mi coño, esperando a que esté bien mojado para metérmela. Me bajan la parte superior del vestido, dejando mis pechos a la vista. Me pellizcan los pezones, me lamen el cuello, lo mordisquean, me buscan la boca. Estoy a cien, y se me nota mucho.
Puedo observar que sus pollas se han puesto tremendas bajo sus pantalones. Les oigo insultarme, yo les provoco con mis palabras. Veo el puño del de la izquierda acercarse y alejarse de mi, sujetando su porra, que entra y sale de mi cuerpo con facilidad, empapada, cada vez más profundamente. Siento llegar el orgasmo, tiemblo de placer, grito de gusto.
- Ahora nos toca a nosotros, zorra. Ven...
Me sacan del coche, todavía esposada y me llevan al fondo del callejón. Allí espera un viejo colchón manchado que deduzco suelen usar a menudo. Estoy temblando, cubierta de sudor. Me siguen acariciando por todo el cuerpo, se van desnudando, tienen unos cuerpos magnificos, siento sus dedos trabajando mis orificios, sus lenguas recorren mi piel.
El compañero se estira en el colchón y me tumban entre los dos junto a él, de lado. Me la va introduciendo poco a poco por el culo, dándome tiempo a aceptarla, moviendose dentro de mi con cuidado. Me estoy volviendo loca, me encanta cómo lo hace.
Se gira, abrazado a mi cintura, me coloca arriba, abriendo mis piernas con las suyas, ofreciéndome a su amigo, que se estira sobre mi, penetrándome también, sus ojos tan azules muy cerca de los mios. Irresistible. Echo la cabeza hacia atras, mis manos acarician el cuerpo bajo el mio, mis gemidos se confunden con los suyos. Siento sus manos en mis tetas, en mis muslos, en mi cuello, tirando de mi pelo.... Me vuelvo a correr. Ellos estan ya casi punto.
Puestos en pie, yo de rodillas entre ellos, acaban la faena dejándose ir en mi boca, sobre mi pecho, cubriéndome de semen.
Recomponemos nuestras ropas, me liberan de las esposas y me acercan amablemente a casa. Una noche para recordar...
Para la gente que me sigue desde AFF/Passion, que se que les encanta. Besos.
domingo, 24 de febrero de 2008
Tentación


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